
Tres de cada dos mañanas
tengo ganas
de morderle la orilla al horizonte
pasar la lengua por el filo de las olas
zarandear las nubes
tomar batido de sol con pájaros
subirme a la cola de un cometa azul
aguantarle la mirada al espejo
convencerme de que lejos
es una excusa cobarde
y olvidar de golpe
las buenas maneras
las buenas maneras
las medias verdades
las falsas modestias
y probar
a meterme en los charcos sin zapatos
a perder un nombre o encontrar un ala
a llorar un rato
las falsas modestias
y probar
a meterme en los charcos sin zapatos
a perder un nombre o encontrar un ala
a llorar un rato
no mucho
un instante apenas
y uno a uno
ir quitando la cuerda
a todos los relojes
a todos los esclavos
a todas las caretas
[ANA TEJA DE JUANA]
Tres de cada dos mañanas, tengo ganas...